Caracas Casa Curial
¿Cuando Comenzó todo?
1. El fundador
El día 29 de agosto de 1951, llega a Caracas el P. Constantino Garisoain Zabalza procedente de España y enviado por el P. Provincial de Vasconia Juan Manuel Díez con la misión específica de "estudiar y gestionar la fundación de un Colegio en Caracas o en cualquiera otra población importante de Venezuela”, según el Libro de Crónicas de la Comunidad. Le acompañan en el viaje los Religiosos Ignacio Morrás, Jesús Vides y Alfonso Olazábal que vienen con destino a la fundación de Carora.
La historia tenía unas etapas anteriores, mucho de aventura y un gran sentido de evangelio. En efecto, el día 14 de Diciembre de 1950, el P. Jesús Nagore llegó a Venezuela, al Puerto de la Guaira, para iniciar la fundación de las Escuelas Pías en Venezuela. Había sido enviado a fundar en Boconó y la fundación, tras muchas complicaciones, tuvo su inicio en la ciudad de Carora.
En la medida en que el P. Nagore gestionaba la primera fundación comprendió la necesidad de tener una presencia en Caracas como lugar de llegada desde España y como lugar de gestión de la mayoría de los asuntos. Así lo propuso y así lo decidieron. La fundación en Venezuela debía tener futuro y había mucha juventud e ilusiones como para poder con dos fundaciones casi a la vez.
Así fue. El P. Constantino, después de pasar 15 días en Carora, a donde acompaña la primera fundación – ya que en esos mismos días los PP. Escolapios toman posesión del Colegio Cristo Rey de aquella ciudad-, el P. Constantino regresa a Caracas: los 15 primeros días se hospeda en el Seminario Interdiocesano Sta. Rosa de Lima dirigido a la sazón por los PP. Jesuitas. Luego, a petición de los Hnos. de la Salle se hospeda en su Comunidad del Colegio de Tienda Honda, ejerciendo de Capellán y de Director Espiritual hasta el 10 de agosto de 1952.
En el citado Libro de Crónicas de Caracas, se deja constancia de la profunda gratitud por parte de los PP. Escolapios hacia las citadas Comunidades de PP. Jesuitas y Hnos. de La Salle por su excelente fraterna acogida y posterior ayuda.
Durante la prolongada convivencia con los Hnos. de La Salle no solamente consideraron al P. Constantino como a uno de casa, sino que se interesaron vivamente por la fundación escolapia y ayudaron económicamente, prestando cantidades de dinero cuantas veces se necesitó". Asimismo dos hermanos colaboraron directamente en las tareas docentes en la primera semana, tras haberse inaugurado el Colegio en su sede provisional.
A fines de septiembre de 1951, el P. Constantino se entrevista con el Arzobispo de Caracas Dr. Lucas Guillermo Castillo para saludarle y solicitar permiso de fundación. Lo acoge con gran cariño, pues el Sr. Arzobispo conocía a los PP. Escolapios de Barcelona (España) del Colegio Ntra. Sra. de las Escuelas Pías de Diputación donde se había hospedado algunas veces. Referente a la fundación: ve con simpatía abierta la petición y orienta al P. Constantino hacia el Oeste de Caracas -Catia- por la extensión que va adquiriendo la ciudad en esa Zona, carente de Colegios e Iglesias, de tipo popular y con barrios marginales también. De hecho se están construyendo grandes bloques populares donde se va instalando a las gentes procedentes de los cerros. Asimismo el Sr. Nuncio Mons. Lombardi orienta la fundación hacia ese sector de la capital caraqueña.
De la misma manera que vinimos para una primera fundación y por gracia de Dios fue en otro sitio, Carora, del que los PP. Escolapios siempre nos hemos sentido felices, de la misma manera la providencia nos envía a Catia, hecho que acogemos como envío de Dios.
Como en aquella época el gobierno no reconoce las Órdenes o Congregaciones religiosas con personalidad jurídica se constituye la Asociación civil Escuelas Pías que ha durado hasta nuestros días. Era febrero de 1952.
Aclarada la ubicación urbana del futuro Colegio Calasanz, el P. Constantino se aboca a encontrar edificio apropiado o terreno para la nueva fundación. No resultó tarea fácil: los edificios existentes no se veían adecuados para Colegio o no estaban en venta; y los terrenos, carísimos: hasta 400 bolívares el metro cuadrado; es decir, no menos de 100 dólares. Tras dos meses de búsqueda infructuosa, el P. Constantino entra en contacto con el Banco Obrero, poderosa Institución constructora de las nuevas Urbanizaciones de Catia. El Padre eleva una estudiada exposición a la Junta Administradora de dicha Institución Bancaria. En ella, hacía una síntesis de la Historia de las Escuelas Pías, nuestros proyectos en Venezuela, el propósito de entrar en Catia... y se finaliza pidiendo accedan a la venta de terrenos en forma económica.
Tras diferentes conversaciones, las diligencias finalizan con esta comunicación: -Caracas, 28 de febrero de 1952. -Rdo. P. Constantino Garisoain, Delegado de las Escuelas Pías. Presente. En contestación a su atenta Comunicación de fecha 9 de noviembre pasado, nos es grato informarle que la Junta Administrativa de este Instituto, en sesión del 7-1-1952, NQ. 2 acordó venderles al precio de Bs. 0,50 el metro cuadrado, 15.601,88 metros cuadrados de terreno, en la Urbanización Urdaneta, Catia, con destino a la construcción de un Colegio. Oportunamente será notificado para proceder a la firma del documento respectivo. Muy atentamente, Banco Obrero.- Julio Bacalas Lara, Director Gerente-.
Hay que aclarar que por sus Estatutos, el Banco Obrero no podía regalar terrenos; por ello se procede a semi venderlos en esta ocasión, -mediante un simulacro de venta- en frase del Director General.
El terreno ya adquirido es una parte de la colina que linda con los depósitos de INOS (almacenes) de Catia. Los ingenieros y arquitectos realizan los estudios iniciales y estiman necesario aumentar la superficie entrando para ello en contacto con esta última Institución del INOS (Instituto Nacional de Obras Sanitarias) por estos motivos: mejor y más fácil ubicación de los planos; menor costo en los trabajos de desmonte; mayor amplitud para canchas de deporte; independencia de futuras edificaciones cercanas al Colegio.
El presidente del INOS se muestra favorable a una donación de terrenos para Colegio y el 10 de junio de 1952 comunica la cesión de 24.067 metros cuadrados; sumados a los anteriores dan 39.668,88 metros cuadrados. Posteriormente, el terreno total se aumenta a 44.000 metros.
Fueron realizados por el Arquitecto español Dr. José Luis Vila Riera, perteneciente a la Sociedad Constructora UVA (Uriarte, Vila, Achurra). Este plano fue entregado a varias Empresas constructoras para hacer un estudio de presupuesto, habiendo entrado en ese estudio también la Empresa UVA. Casi todas esas Empresas coincidieron en que se trataba de un Proyecto difícil de estudiar y caro en realizar. Entonces, se autorizó a las Empresas para presentar su Proyecto con las modalidades que sin restarle solidez al edificio ni variar la distribución, pudieran abaratar el Proyecto.
Después de ver varias casas en las urbanizaciones de Catia, se toma en alquiler una Quinta en la Calle Los Magallanes, Nº 3, entre Avda. España y Argentina. La Quinta pertenecía a D. Ismael Torres. Pareció lo más adecuado por tener adjunto un terreno que podía servir de patio de recreo para los alumnos. Este terreno se arrendó aparte
El P. Constantino se instala en dicha Quinta el 1 de Julio de 1952 con el fin de hacer algo de propaganda e iniciar la inscripción de los alumnos antes de terminar el Curso 1951-52 en el País. Lo cual ocurriría en el mismo mes de julio.
La matrícula se hizo sin dificultad alguna y sin mucha propaganda: bastó la distribución de unas hojas volantes en las Capillas o alguna Iglesia, la fijación de algunos carteles en dichas iglesias y en algunos Comercios, y el paso de unas diapositivas en varios cines. No se utilizó ni la prensa ni la radio. El número de peticiones de matrícula pasó de 700; la escasez de locales no permitió admitir más que 250 alumnos. Después se admitieron 14 más.
El día 13 de septiembre llegan en avión los PP. Felipe Endériz, Ernesto Álvarez y Valentín Labiano. Con la llegada de estos Religiosos comienza la vida de Comunidad en el incipiente Colegio de Caracas. Hasta entonces el P. Constantino había residido en el Colegio La Salle de Tienda Honda. El día 25 llegan en el barco Monte Ulía los Religiosos José Ojer (con destino a Carora), Eugenio Ruiz, José Luis Velasco y José Luis Goñi. Estos tres últimos completan la Comunidad de Caracas por el momento.
EI16 de septiembre de 1952 se abre el Año Escolar 52-53 con el que se estrena el Colegio Calasanz. A las 8.30 a.m., se celebra la Misa y a continuación el P. Constantino Garisoain, Superior de la Comunidad, pronuncia un discurso para saludar a los niños y a sus familiares, exponiendo el lema y finalidad de la educación escolapia.
Seguidamente los alumnos pasaron a sus salones para ver los horarios, listas de libros, material escolar necesario. Por la tarde se dio fiesta para que todos se proveyeran de los útiles de trabajo.
Por no haber llegado todavía los Religiosos Eugenio Ruiz, José Luis Velasco y José Luis Goñi (llegaban el día 25 en barco), ayudan en las clases dos Hnos. de La Salle: Hno. Diego y Hno. David, del Colegio de Tienda Honda: ayuda que prestaron en la primera semana. Durante la segunda semana, los Jóvenes Bachilleres Jesús y José Gascón Sancho, hijos de D. Jesús y Dña. Pilar, familia zaragozana que prestó valiosísimos servicios a la fundación del Colegio. La misma cocina fue atendida desinteresadamente los primeros días por Dna. Pilar.
El Año escolar comienza con los cuatro primeros Grados de Primaria, un total de 264 alumnos, distribuidos de la siguiente forma:
Grado 1º A P. José Luis Velasco 56 alumnos
Grado 1º B P. Eugelio Ruiz 51 alumnos
Grado 2º P. Valentín Labiano 59 alumnos
Grado 3º P. Ernesto Álvarez 50 alumnos
Grado 4º P. Felipe Endériz 48 alumnos
-P. Constantioo Garisoain 1952
-P. Gerardo González 1955
-P. Florencio Armendáriz 1958
-P. Vicente Nuin 1961
-P. Jesús Vides 1964
-P. José Martínez 1967
-P. Valentín Labiano 1970
-P. Jesús Vides 1973
-P. José Ignacio Alberdi 1976
-P. Jesús Vides 1980
-P. Lucio Moreno 1985
-P. Alfonso Olazábal 1988
-P. Pedro Lasheras 1994
-P. Jesús Mº García de Eulate 1996
-P. Juan José Iturri 2004
-P. Pedro Lasheras 2005
-P. Ricardo Alberto Sola 2006
